
Cada cual tiene sus rarunicies: Hay a quien le chiflan los realities, los hay que tienen que poner las cosas simétricamente en el escritorio o les da una soponcio y hay quien ordena el armario por colores. A mi me gusta el mal tiempo, cuanto más malo, mejor (y eso que voy en bici a todas partes y no tengo calzado impermeable ni chubasquero). Decidido, cuando sea mayor me mudaré a la mansión de los Münsters y me pasaré el día con una nube debajo mientras sorbo café, juego con los gatos y le doy de comer al monstruo de debajo de la escalera.